Reconozco que aguardaba con callada impaciencia el 'momento limón'. Sí hombre, el momento limón, ese rito iniciático practicado desde la noche de los tiempos y transmitido de padres a hijos generación a generación en el que, aprovechando la inocencia propia de las primeras fases de la vida, un padre se echa unas risas a costa de su hijo.
A continuación, una pequeña muestra de lo que otros padres desalmados, repelentes y un monton de epítetos más, hicieron antes que yo:
Lo cierto es que no lo había preparado, surgió por casualidad, comiendo arrocito en casa de mis padres. Conversación banal:
Teresa:Parece que el nene tiene hambre. ¿Que le damos? ¿Un trozo de pan?
Yo: Uy, mira... Un limón.
Y de ahí a tener el renacuajo medio limón en la boca, un paso. Lo que pasa es que,...¿Cómo lo diría?Las cosas no terminaron de salir como yo esperaba...
En efecto amiguitos, como podéis comprobar gracias al testimonio gráfico que acompaña éste texto, el renacuajo se amorra al limón casi con ansia, obviando el amargo sabor, sin miedo a nada... CASI como un Chuck Norris en miniatura. No os dejéis engañar por los ojos rojos de Diego en las instantáneas, no tienen que ver con el ácido y sí con mi impericia a la hora de editar imágenes. Ya lo véis: ni un mal gesto, ni una figura...¡Ese es mi chico! ¡Machote!
De momento el marcador queda como sigue:
Diego 1 -Padre repelente 0.
Nota:
En el tintero recoge textos escritos hace meses y que nunca fueron publicados. Unas veces por falta de tiempo para acabarlos. Otras, por que les hacía falta una vuelta y despues se perdieron durante meses en el limbo de 'borradores'. El caso es que no vieron la luz a su debido tiempo.
Texto escrito el 12 de Enero de 2008


Jajaja, para que veas! Al mío se lo dimos a los 9 meses y casi casi se lo come entero sin rechistar, al final le dieron escalofrios, qué risa! Desde luego, cómo somos!
Jajaja, mi hijo también!!!! Tengo fotos comiendo limón (así de chiquito como el tuyo) y hasta el día de hoy LE ENCANTA!!
Qué sorpresas nos dan ellos a nosotros muchas veces!!
Saludosss.
jeje, se ve que nos ha pasado a todos. Siempre tienes a alguien diciendote :Ay que malos! mira que darle limon" pero ella se lo come que da gusto, sin rechistar, les gusta.
Pues es costumbre en casa de mi suegra y yo siempre lo he odiado...
¿Caeré también con este topicazo?
Tú tocayo Diego también es duro de pelar...
Ja, ja, ja...
Hola Tony:))
Empiezo a sospechar que las nuevas generaciones (no, no del partido) vienen programadas genéticamente para no hacerle gestitos al limón... Eso, ó que los limones de hoy en día ya no son lo que eran...
Con mi sobrino se hizo la prueba (su padre, esto es, mi hermano) cuando era muy pequeñito... y lo mismo, el nene encantado de la vida de chupar limón. Es más, agua no ha pedido nunca (eso es otro tema...) pero es ver una copa/vaso/jarra con algo que relacione que es fanta-trina-gaseosa de limón... y mirarte con cara de "yo quiero eso".
Lo dicho: sospecho que vienen preparados para adorar los gusanitos que no saben a nada y el limón...;)
Besos a repartir:))